La industria automotriz argentina tiene un nuevo récord. Este jueves se publicó en el Boletín Oficial la Resolución 1848/2026, que formaliza el ingreso de Toyota al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El proyecto prevé construir una tercera planta en el complejo de Zárate para fabricar un vehículo electrificado que hoy no se produce en el país. El Ministerio de Economía lo presentó como "la inversión más grande en la historia de la industria automotriz argentina".
Los números
Inversión: el Gobierno anunció USD 1.341 millones. La resolución detalla USD 1.252,9 millones para la nueva planta y sus líneas de producción.
Proveedores locales: USD 669,6 millones, el 53% del total. El RIGI exige como mínimo el 20%.
Exportaciones: cerca del 70% de la producción, unos USD 1.280 millones por año.
Empleo: alrededor de 3.600 puestos durante la construcción y 2.600 cuando la planta esté funcionando, entre directos e indirectos.
Plazos: la inversión mínima comprometida tiene que completarse antes del 30 de septiembre de 2028. Toyota todavía no informó cuándo arranca la producción.
Además, la compañía prevé unos USD 400 millones para renovar la Hilux. Con eso, la inversión total en Zárate se acercaría a los USD 1.800 millones.
Qué vehículo es (y qué no es)
Acá conviene ser precisos. La resolución habla de "un nuevo vehículo híbrido eléctrico no enchufable", con tecnología full hybrid (HEV). La primera versión será una pick-up, y el proyecto deja abierta una futura versión SUV sobre la misma plataforma. Toyota no confirmó el modelo. En el sector se especula con la Tacoma, una pick-up mediana algo más grande que la Hilux.
Que no se enchufe no es un detalle menor. Cuando se habla de autos eléctricos, suelen mezclarse tres tecnologías distintas:
Híbrido convencional (HEV): combina un motor a combustión con uno eléctrico. La batería se recarga sola, con el frenado y con el propio motor. No se enchufa.
Híbrido enchufable (PHEV): tiene una batería más grande que se carga desde la red, y puede recorrer cierta distancia en modo 100% eléctrico.
Eléctrico a batería (BEV): solo tiene motor eléctrico. Depende por completo de la carga externa.
La pick-up de Zárate es del primer tipo. Gasta menos y contamina menos que una con motor tradicional, pero no va a usar cargadores.
Por qué igual es una buena noticia
Aunque no se enchufe, el proyecto deja señales importantes:
Los electrificados empiezan a fabricarse acá. Hasta ahora, casi todos los híbridos y eléctricos que se venden en Argentina eran importados. Toyota es la principal automotriz del país y hace cerca de la mitad de las exportaciones del sector. Que apueste a producir un electrificado en Zárate cambia la escala de la conversación.
Proveedores y conocimiento. Más de la mitad de la inversión va a proveedores locales. Eso obliga a la cadena de autopartes a sumar componentes y conocimiento ligados a la electrificación: baterías, electrónica de potencia, gestión térmica. Todo eso queda en el país y puede servir para los próximos pasos.
El mercado ya se está moviendo. En septiembre, casi uno de cada cinco autos patentados fue híbrido o eléctrico. La decisión de Toyota acompaña algo que ya se ve en la calle.
El paso que sigue
En Argentina el cambio probablemente sea gradual: primero los híbridos, después los enchufables y los eléctricos a batería, a medida que bajen los costos y haya más lugares para cargar. En cada paso se suman personas que se acostumbran a manejar un eléctrico y que, tarde o temprano, van a buscar dónde cargar.
En QUO seguimos de cerca estos movimientos porque marcan el ritmo del mercado. Cuantos más autos enchufables circulen, más va a hacer falta una red de carga pública confiable en las ciudades y en los destinos.
Escrito por alexis_boujon



